Cómo entrenar a su perro Beagle para que regrese

Es un escenario fácil de imaginar, de hecho todos los padres de mascotas han pasado por ello en algún momento con su perro.

Le espera un largo turno de trabajo nocturno y parece justo que primero haga algo de ejercicio con el perro para que se tranquilice durante la noche. Sin embargo, tu idea de dar una vuelta rápida por el parque se rompe rápidamente, ya que el perro, con la nariz hacia abajo y olfateando, sale a buscar un olor. Es algo que has notado con los Beagles, una vez que captan un olor es como si se quedaran sordos y sólo les interesa una cosa… seguir su nariz.

Llamas y gritas… pero es inútil. No sólo el reloj avanza y tu turno está cada vez más cerca, sino que el perro también se dirige hacia la carretera. Empiezas a temer, no tanto llegar tarde al trabajo, sino que la tarde se pase en Urgencias para Perros.

Definir las tareas

Lo opuesto al escenario anterior es el perro que gira sobre sus talones a la primera mención de «¡Rover, ven!». Esta hazaña aparentemente mágica de control puede lograrse, con un adiestramiento regular y la motivación correcta.

La recuperación consiste en entrenar al perro para que quiera volver porque sabe que le esperan cosas buenas (como sabrosas golosinas). Para ello, puede utilizar motivadores como salchichas o queso, además de utilizar la psicología canina para conseguir que las cosas funcionen a su favor, en lugar de en su contra.

En última instancia, un Beagle que vuelve cuando se le llama será un Beagle seguro, al que se le permite jugar sin correa porque usted confía en que volverá a su lado. ¡Vale la pena el esfuerzo, para todos los involucrados!

Cómo empezar

La enseñanza de la recuperación puede empezar incluso con un cachorro joven. Cuando el cachorro se acerque a usted, aplauda con entusiasmo y diga «Ven». De hecho, los cachorros tienen el instinto de permanecer cerca de su «madre gallina», así que aprovéchelo, alejándose del cachorro y gritándole «Ven». Esto debería desencadenar que venga saltando detrás de ti.

En el perro mayor, también necesitarás:

  • Un palangre
  • Golosinas de adiestramiento súper sabrosas
  • Una bolsa de golosinas
  • Un amigo
  • Un espacio seguro en el que entrenar
  • Tiempo y paciencia.

El método del juego de recuperación

1. Entender la idea

Este método consiste en hacer que el Beagle participe en un juego entre dos personas. Cada una de ellas tiene una provisión de sabrosas golosinas y, a su vez, llaman al perro hacia ellas y le dan una recompensa. Muy pronto el perro corre de un lado a otro entre las personas, y usted puede añadir la señal de «ven» cuando el perro corre hacia usted. Cuando se juega lo suficiente, el perro asocia el hecho de correr hacia una persona que grita «Ven» con una recompensa, lo cual es una idea irresistible para un Beagle.

2. Conseguir el escenario adecuado

Es mejor no empezar este juego en un lugar público donde el perro pueda salir corriendo. En su lugar, comience en un patio trasero cerrado, de modo que si se distrae no se produzca ningún daño. Simplemente ignóralo durante un rato, luego haz un ruido o salta para atraer su atención y reinicia el juego

3. Prepárate para ello

Necesitará que un amigo trabaje con usted. Ambos tienen golosinas en una bolsa a mano para que puedas recompensar al Beagle en cuanto llegue a ti. Colóquese a una distancia corta al principio (puede separarse más cuando el perro le coja el tranquillo). Deja que el perro entre en el patio.

4. Atraiga la atención del perro

La persona A hace algunos ruidos interesantes y muestra al perro que tiene una golosina y le dice «Ven». A la mayoría de los beagles les resulta imposible rechazar la idea de la comida, por lo que se acercan trotando. Alégrelo y recompénselo con la golosina.

5. La Persona B hace su turno

Ahora la persona B hace un poco de ruido, muestra la golosina y dice «Ven». Y listo, el cachorro se acerca trotando para recibir esa golosina tan fácil de ganar. Recuerde que el gran alboroto es importante – quiere que el perro se sienta especial e inteligente – y dé la recompensa.

6. Practique el ir y venir

Continúe de este modo con la persona A llamando «Ven» y luego la persona B. A medida que el perro aprenda a acercarse a la persona que grita «Ven», puede empezar a aumentar la distancia entre ambos. Esto ayuda a crear una fuerte asociación entre la palabra «Ven» y el regreso a su lado

El método básico de recuperación

1. Entienda la idea

La mayoría de los perros no son desobedientes a propósito, sino que no han sido entrenados adecuadamente para entender lo que se les pide. Enseñar una recuperación básica no es difícil si se entrena con regularidad y se asegura de elogiar siempre al perro cuando regresa… sin importar el tiempo que haya tardado.

2. Utilice un cordel largo

Cuando trabaje en un lugar público o en un espacio sin vallar, es mejor mantener al Beagle con una línea larga. Esto significa que lo tiene bajo control en todo momento, incluso si no quiere cooperar. Una línea larga es mejor que una correa flexible, ya que esta última enseña al perro el mal hábito de tirar.

3. Llame al perro cuando se mueva hacia usted

Aproveche los momentos en los que el perro se mueve hacia usted como una oportunidad de adiestramiento. Por ejemplo, cuando en un palangre flojo el perro se gire en su dirección, haga un ruido excitante, diga su nombre con voz chillona y luego «Ven». Si da uno o dos pasos hacia usted pero se detiene, aléjese de él mientras se da palmadas en los muslos y se hace el interesante. Cuando el perro se acerque, haz un gran escándalo y dale un premio.

4. Recuperación deliberada

Cuando el perro empiece a entender lo que significa «Ven», haga que vuelva desde una posición sentada. Simplemente coloque a su Beagle en posición sentada y haga que se quede. A continuación, aléjese un poco y llámelo. Cuando responda, elógielo y recompénselo. Si hace caso omiso de su petición, tense suavemente la cuerda larga para darle la idea. Sin embargo, el regreso debe ser una acción voluntaria, así que evite el escenario de arrastrarlo por la línea, a menos que sea absolutamente necesario.

5. Practique en todas partes

Continúe con su entrenamiento en una variedad de entornos muy distraídos. Para centrar su atención, es posible que tenga que utilizar algunas golosinas súper sabrosas, algo que realmente va a motivar a un Beagle hambriento a venir por esa recompensa garantizada.

El método de lo que NO hay que hacer

1. Entender dónde van las cosas mal

Si su Beagle no regresó una vez y usted se enfadó mucho, porque le hizo llegar tarde al trabajo, es probable que el perro tenga malos recuerdos de lo que ocurre cuando regresa. Esta es una razón común para un mal recuerdo. Además de saber cómo entrenar a un perro para que regrese, también es crucial saber lo que no hay que hacer, para que no te conviertas en tu peor enemigo a la hora de recordar.

2. Nunca castigue una mala recuperación

Cuando se castiga a un perro por un retraso en la retirada, ¿por qué querría volver de nuevo? Para él, volver a su lado es algo malo, así que ¿por qué iba a hacerlo? En lugar de eso, aunque estés muy enfadado, disimula el hecho. Cuando finalmente regrese, alégrate y emociónate, exactamente como si hubiera respondido la primera vez.

3. No vaya directamente a casa

Imagina que tu perro tiene una buena capacidad de recuperación, que haces todo correctamente y que, sin embargo, últimamente su regreso es cada vez más lento. Piense detenidamente en su rutina. Es posible que siempre le ponga la correa y vuelva directamente a casa. Por lo tanto, el perro empieza a relacionar la retirada con el fin de su diversión. En su lugar, llámelo un poco antes (o déle más tiempo) y déle un paseo alrededor de la manzana antes de volver a casa, para que no relacione directamente la correa con el final del tiempo de juego.

4. No siga gritando su nombre

Cuando un perro no vuelve, es tentador seguir gritando su nombre, cada vez más fuerte. Sin embargo, es probable que se quede «sordo» a esos gritos y lo considere como mucho ruido. En su lugar, hágase interesante para el perro. Puede hacerlo corriendo mientras agita los brazos en el aire y grita su nombre, o escondiéndose detrás de un árbol y llamándole para que de repente se dé cuenta de que no le ve y decida seguirle la pista.

5. No utilice premios aburridos

Si tiene un perro muy resistente al recuerdo, puede que las golosinas no sean lo suficientemente sabrosas. Hágales algo superespecial para que, por muy excitante que sea el olor que acaba de captar el Beagle, esté seguro de que le interesa más ese cubo de queso o esa loncha de salchicha.


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