Cómo entrenar a su perro para que abra una puerta

Ha sido un día realmente agotador cuando finalmente te derrumbas en el sofá con una manta y un episodio de The Big Bang Theory. Sin embargo, en cuanto te pones cómodo, oyes el inconfundible sonido de tu perro intentando abrir la puerta. Se queda fuera, gimiendo y ladrando, hasta que finalmente cedes y te levantas para dejarle entrar. Estaría bien si esto ocurriera con poca frecuencia, pero es casi como si esperara a que te pusieras muy cómodo Quiero decir que está bien cuando tu pareja está cerca porque entonces puede levantarse y abrir la puerta, pero ya has tenido suficiente.

Resolver este problema con un entrenamiento sencillo tiene ventajas evidentes. En primer lugar, nunca más tendrá que levantarse cuando se haya hundido en el sofá. En segundo lugar, no se quedará atrapado en una habitación cuando no estés en casa.

Definir las tareas

Este adiestramiento puede ser complicado al principio, pero una vez que le hayas enseñado lo que quieres que haga, lo entenderá rápidamente. El entrenamiento consiste principalmente en enseñarle a abrir puertas. Una vez que lo sepa, se convertirá rápidamente en un hábito. Los perros más jóvenes suelen ser más receptivos y responden al adiestramiento en cuestión de días. Los perros mayores, que llevan años perplejos ante las puertas, pueden necesitar un par de semanas antes de que se les encienda la bombilla.

El éxito de este adiestramiento depende sobre todo de la paciencia, pero si lo consigue, podrá seguir estando cómodo en su sofá durante años. Además, tiene la ventaja de que el resto del adiestramiento es más sencillo. Cuanto más entrenes a tu perro, más rápido aprenderá otros trucos útiles y estará más dispuesto a complacerte.

Cómo empezar

Antes de que descubra cómo abrir la puerta de Narnia, necesitará algunas cosas. Su comida favorita o las golosinas jugarán un papel esencial para motivarle y recompensarle.

Consigue también algunos paños o camisetas viejas que puedas atar a la puerta. Para uno de los métodos, también será necesario un bloc de notas adhesivas pequeñas y de colores vivos.

Además, asegúrate de que puedes dedicar 15 minutos al día durante una o dos semanas y de que no te distraerás cuando estés entrenando. Lo único que necesitas es una actitud optimista y entonces podrás ponerte a trabajar

El método del tirón

1. Ate un paño o una camiseta vieja a la puerta

Puedes atarlo a la manilla o a cualquier lugar al que pueda llegar fácilmente. Le vas a enseñar a abrirla por sí mismo y si usas una camiseta vieja no dañará tus puertas recién pintadas.

2. Aliento

Arrodíllate a su lado y anímale a jugar con el nuevo tirador. Los perros aprenden más rápido cuando creen que están jugando, así que hazlo divertido e interesante. Haga esto durante unos minutos y vea si se da cuenta de que puede abrirla él mismo.

3. Demuéstrele

Si no se da cuenta de que puede hacerlo por sí mismo, demuéstreselo. Llame su atención y tire lentamente de la puerta para abrirla. Los perros reflejan el comportamiento de sus dueños, así que esto puede ser la guía que necesita. Si utiliza su boca, le resultará aún más claro (pero no se sienta obligado).

4. Sea paciente

Sigue jugando y jugueteando con ella hasta que la abra él mismo. En cuanto lo haga, dale una golosina y muchos elogios. Muéstrale lo feliz que estás con él. Cuanto mayor sea la recompensa que reciba, más ganas tendrá de volver a hacerlo.

5. Pase a la siguiente puerta

Puede que ahora sepa automáticamente cómo abrir las otras puertas, pero si no es así, repita el mismo proceso. Practique esto durante 10 minutos cada día. La constancia es la clave para un aprendizaje rápido, así que siga entrenando. Cuando lo domine, puede dejar de darle golosinas cuando abra una puerta con éxito.

El método del clic y la orden

1. Tiempo de bricolaje

Ate un pañuelo, una tela o una camiseta vieja a las puertas en cuestión. Asegúrate de que todas las puertas que quieres que pueda abrir están equipadas con sus nuevas manillas de bricolaje.

2. Acércate a una puerta y dile «abre»

Una vez que le hayas dado la orden, anímale mirando y señalando la nueva manilla. Incluso puedes agarrarla para animarle. Esta es la etapa difícil, así que ten paciencia, puede que tarde 15 minutos en entender lo que quieres que haga.

3. Recompensar regularmente

En cuanto lo abra, haga clic con el mando, si tiene uno, y déle una golosina. Asegúrese de premiarle en cuanto abra la puerta, ya que de lo contrario no asociará la orden con la acción, ni la acción con el premio.

4. Predicar con el ejemplo

Si no la abre él mismo, ponte de rodillas y enséñale cómo hacerlo. Una vez que haya visto a su dueño utilizar el nuevo tirador, es mucho más probable que le coja el tranquillo. Así que hazlo por turnos. Enséñale cómo se hace y deja que lo intente. Si no lo consigue, inténtalo de nuevo y repite hasta que lo consiga él mismo.

5. Domina las otras puertas

Una vez que haya aprendido a hacerlo, ve abriendo las demás puertas de la casa. Una vez que las haya dominado todas, puede reducir la frecuencia de las golosinas y del clicker hasta que la orden verbal sea suficiente para que abra las puertas.

El método de las notas adhesivas

1. Prepárese

Diríjase a una puerta con algunas notas adhesivas y un bolsillo lleno de golosinas. La nota adhesiva actuará como un objetivo que le indicará el pomo de la puerta.

2. Preparación de la nota adhesiva

Coloque una nota adhesiva en el extremo de su dedo y sosténgala frente a él. En cuanto toque la nota con la nariz o la pata, dale una golosina y muchos elogios. Practique esto durante 10 minutos al día durante un par de días. Pronto aprenderá que el billete es una diana.

3. Pase a la manilla

Ahora diríjase a la puerta y coloque una nota adhesiva en el pomo. Probablemente se dirigirá directamente al pomo de la puerta y lo tocará. Si lo hace, dale una golosina y elógialo. Si no lo hace, anímelo con palabras y con sus manos. Siga practicando hasta que se acerque rápidamente al pomo de la puerta cada vez que ponga una nota adhesiva.

4. Anímale

Cuando entienda que debe tocar la puerta con la pata, empuje suavemente su pata hacia abajo en el pomo hasta que la puerta se abra. Es posible que tenga que hacer esto durante varios días antes de que se dé cuenta del mundo que acaba de abrir. Cada vez que abra la puerta con éxito, dale una golosina y elógiale.

5. Disminuya poco a poco las señales

Siga practicando esta maniobra, pero retire gradualmente las notas adhesivas y reduzca la frecuencia de las golosinas. En este punto, sabrá cómo abrir la puerta y no necesitará un objetivo que le ayude a llegar. Entonces podrá sentarse en el sofá y disfrutar de esa copa de vino sabiendo que no tendrá que levantarse por nadie


Deja un comentario