Cómo entrenar a su perro para que acepte una perrera

Tu perro es tan grande y fuerte que no puedes tenerlo en casa cuando tienes niños pequeños. La casa ya está lo suficientemente llena, y además lo adquiriste originalmente como perro de trabajo, por lo que se supone que es lo suficientemente fuerte como para residir en perreras. El único problema es que no le gustan mucho las perreras. Está acostumbrado a las comodidades de su casa y le gusta tener la atención de todos a su alrededor. Será un periodo de adaptación duro, pero es necesario.

Adiestrarlo para que acepte una perrera puede proporcionarle un espacio muy necesario. También le dará un lugar seguro donde pueda dejarlo y saber que está a salvo. Además, si es un perro que busca la atención y quieres evitarlo, la jaula puede ser muy útil. Por no hablar de que si tienes que irte de viaje es ideal.

Definir las tareas

Adiestrar a su perro para que acepte una caseta no siempre es sencillo. A los perros no les gusta que los dejen solos y, sobre todo, en lugares en los que nunca han estado. Puede ser una experiencia desalentadora estar encerrado solo. Tendrá que tomar una serie de medidas para que se sienta cómodo mientras esté en una perrera. Afortunadamente, también puede prepararse llevándolo a algunas visitas breves a la perrera para que sepa que volverá a por él. Si es un cachorro, puede estar muy asustado y puede necesitar un par de semanas antes de aceptar la perrera. Si es mayor y está acostumbrado a quedarse solo, puede que veas resultados en sólo una semana.

Si tiene éxito con este adiestramiento, podrá relajarse y disfrutar de su tiempo lejos de él. Este adiestramiento también será bueno para él si sufre de ansiedad por separación. Le enseñará a estar lejos de usted.

Cómo empezar

Antes de ponerte manos a la obra necesitarás algunas cosas. En primer lugar, necesitarás la caseta en cuestión y podrás visitarla fácilmente. En segundo lugar, necesitarás golosinas y algo de la comida favorita de tu perro para que se sienta a gusto.

Además, algunos de sus juguetes favoritos harán que se sienta como en casa cuando esté allí. También tendrás que reservar un tiempo para llevarlo a la perrera, al menos una vez a la semana.

Una vez que tengas todo eso, ¡estás listo para empezar!

El método correcto de la perrera

1. Tamaño

Asegúrese de que la perrera tiene el tamaño adecuado. Necesitas que esté relajado y cómodo y parte de eso significa que tenga suficiente espacio. Tiene que poder moverse y darse la vuelta con facilidad. Si es demasiado pequeña, puede estresarle.

2. Comodidades del hogar

Convierte la casa en un hogar arreglándola. Coloca algunas mantas cómodas y pon algún que otro juguete. Los juguetes harán que huela a él y eso le relajará al instante.

3. Golosinas

Deje golosinas en la perrera. Si recibe una golosina cada vez que entra en ella, pronto empezará a asociar la perrera con la comida, y entonces te resultará difícil sacarlo Una vez que se sienta cómodo dentro de la perrera, puede ir eliminando poco a poco las golosinas.

4. Tiempo de juego

Dedícale atención en la caseta. Puedes coger un juguete y jugar al tira y afloja durante unos minutos. También puedes acariciarle tranquilamente. Es importante que sepa que seguirá recibiendo tu atención.

5. No le castigues

No le grites ni le asustes si no quiere entrar en la caseta. Si no quieres que la asocie con el castigo y el miedo, será aún más difícil que se acostumbre a ella.

El método de las señales verbales

1. Correa

Sujétele la correa y diríjase a la perrera. Manténgase animado y positivo, quiere que piense que está jugando un gran juego. Asegúrate también de tener algunas golosinas en el bolsillo.

2. perrera

Cuando llegues a la perrera, señálala y anímale a entrar. Mientras lo haces, dale la orden «perrera». Dále un tono animado. Puedes utilizar cualquier palabra o frase que quieras, los perros pueden recordar cientos de instrucciones diferentes.

3. Trate a

Si no quiere ir solo, intenta atraerlo con una golosina. Puedes sostenerla en la mano para atraerlo, o puedes quedarte fuera y lanzársela para animarlo. Asegúrate de que, en cuanto entre, reciba una golosina y muchos elogios verbales.

4. Cierra la puerta

Para empezar, déjale encerrado durante un breve periodo de tiempo. Un par de minutos es suficiente. Además, asegúrate de quedarte con él fuera durante esos 2 minutos para que se sienta a gusto. Cuanto más relajado se sienta durante esta primera visita, más dispuesto estará a volver allí.

5. Aumenta el tiempo

La próxima vez que vuelvas, déjalo allí un poco más de tiempo y vuelve a utilizar la orden «perrera». Si siempre recibe una recompensa, pronto lo entenderá y sabrá lo que se espera de él cuando oiga la orden. En las siguientes visitas, aumenta gradualmente el tiempo que le dejas allí. Cuando se dirija directamente al lugar cada vez que se le ordene, podrá ir suprimiendo poco a poco las golosinas.

El método de la visita primero

1. Ejercicio

Antes de salir, déle un buen paseo. Es importante que esté cansado cuando llegue a la perrera. Si ya tiene ganas de relajarse y dormir, verá que será mucho más receptivo a aceptar la perrera. También puede ser útil lanzarle una pelota durante unos minutos antes.

2. Diríjase a la perrera

Prepáralo con todo lo que necesita. Mientras lo hace, manténgase alegre y optimista. Los perros reflejan el comportamiento de sus dueños, así que si él ve que estás relajado y feliz, es más probable que también se sienta así.

3. Introducción

Ajústele la correa y pasee lentamente por la perrera. A medida que avanza, manténgase animado y optimista. Es importante que establezcas el tono de la visita.

4. Recompensa

Ten algunas golosinas en el bolsillo y dale una de vez en cuando. También hará que asocie la perrera con recompensas sabrosas.

5. Repite la visita

No pase mucho tiempo allí, y luego llévelo de vuelta a casa. Unos días más tarde, vuelva a ir. Esta vez pase un poco más de tiempo allí. La vez siguiente, déjale allí un par de horas solo. Así se dará cuenta de que siempre volverás a por él.


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