Cómo entrenar a su perro para que baje las escaleras

La familia Smith se mudó a una casa con sótano con su corgi de 5 años, Sam. Sam y su familia habían vivido anteriormente en un bungalow de una sola planta sin sótano, por lo que Sam no tenía experiencia en subir escaleras. Ahora, las habitaciones de los niños, donde estaba acostumbrado a dormir, estaban en el piso de abajo, junto con el estudio familiar con la televisión, donde sus hijos pasaban la mayor parte del tiempo. Su familia estaba abajo y él no Sam no estaba muy contento, pero parecía completamente incapaz de bajar la escalera y constantemente tenía que ser cargado para reunirse con sus «hijos», para gran molestia de la familia. ¡Sam necesitaba ayuda! Afortunadamente, la familia de Sam quiso ayudar, y con algunos ajustes menores para acomodar su miedo a las escaleras, algo de paciencia y entrenamiento, Sam pronto estaba manejando las escaleras con facilidad.

Definir las tareas

Los perros mayores, los cachorros y, especialmente, los perros pequeños pueden encontrar las escaleras como un reto y tener problemas para bajarlas. Es más común que los perros tengan problemas para bajar las escaleras que para subirlas. Imagine que es un perro pequeño o un cachorro. Ahora, fíjese en la altura de las contrahuellas de su escalera e imagine cómo se sentiría al mirar la escalera desde arriba. Puede ser bastante desalentador y aterrador. Incluso los perros grandes pueden tener problemas para bajar las escaleras si los escalones son demasiado estrechos para acomodar la longitud de sus cuerpos con facilidad. Bajar las escaleras puede resultar incómodo y aterrador para los perros. Como propietario de una mascota, quiere ayudar a su perro a sentirse cómodo en su casa y poder acceder a todas las zonas para que pueda pasar tiempo con usted. Para que su perro pueda bajar una escalera con seguridad y confianza, es posible que tenga que hacer algunos ajustes en el apoyo y trabajar en el desarrollo de la habilidad poco a poco, hasta que su perro tenga las habilidades y la confianza para negociar toda la escalera por sí mismo. Una ventaja adicional de saber bajar las escaleras de su casa es que esta habilidad se traslada a las escaleras de otros lugares, como los parques o las casas y negocios que visite con su perro.

Cómo empezar

Si su perro tiene problemas para bajar las escaleras, asegúrese primero de que no tiene un problema físico u ortopédico que se lo impida, causándole dolor o restringiendo su movimiento. Deberá tomarse su tiempo y tener paciencia para enseñar a su perro a bajar las escaleras; nunca empuje, tire o fuerce a su perro a bajar las escaleras, ni utilice castigos o refuerzos negativos, que sólo provocarán más miedo y aversión a la escalera. Si su escalera tiene una superficie dura y resbaladiza, como la madera, las baldosas o el linóleo, la colocación de alfombras de goma o de alfombrillas en las escaleras puede ayudar a que su perro se sienta más cómodo al pisar y contribuir al adiestramiento. Asegúrese de que no hay obstáculos en las escaleras que su perro deba sortear o que puedan hacerle tropezar. Mantenga las sesiones de adiestramiento breves; si su perro muestra estrés o frustración, finalice la sesión y comience de nuevo más tarde. Tenga a mano golosinas y juguetes y esté decidido a ir al ritmo de su perro, para que bajar las escaleras sea una experiencia gratificante y positiva para él.

El método de un paso a la vez

1. Empiece por el primer escalón

Empiece cogiendo y colocando a su perro en el primer escalón desde el fondo de la escalera y sosteniendo una golosina delante de su nariz. La mayoría de los perros pueden subir un escalón.

2. Premie el primer escalón

Cuando su perro suba el primer peldaño hasta el suelo, déle la golosina. Repítalo varias veces al día durante un par de días.

3. Añada un escalón más

Lleve a su perro al segundo escalón. Sostenga una golosina a la altura del primer escalón. Deje que su perro dé un paso y déle la golosina.

4. Premie dos pasos

Presente otra golosina a nivel del suelo. Deje que su perro dé un paso a nivel del suelo, y entréguele la golosina. Repita este ejercicio

5. Añada escalones

Suba gradualmente a su perro un escalón cada vez. Déle una recompensa por dar cada paso hasta que llegue al suelo.

6. Varíe las recompensas

Ahora empiece a dar a su perro una golosina por negociar dos escalones a la vez, y luego tres.

7. Recompensa por dar varios pasos

Cuando su perro haya dominado la acción de dar varios pasos a la vez, empiece a premiarle por bajar todo el tramo por sí mismo. Si su perro se queda «atascado» en algún punto, vuelva a un escalón anterior que domine y practique ese repetidamente hasta que se sienta cómodo antes de proceder a ganarlo.

El método del escalón improvisado

1. Cree un escalón

Si su perro se resiste especialmente a subir una escalera, empiece creando un escalón con libros grandes, como guías telefónicas o enciclopedias. Empiece con un solo libro. Ponga a su perro pequeño o a su cachorro sobre el libro.

2. Recompensar la salida del escalón

Cuando su perro se baje, haga un gran escándalo, elógielo y preséntele un juguete o recompénselo con una golosina.

3. Practique

Repita la operación hasta que el perro se sienta cómodo saltando del único libro.

4. Aumente la altura

Añada otro libro, encima del primero, ponga a su perro encima del libro y deje que se baje.

5. Recompensa y repetición

Premie a su perro, juegue con él y elógielo. Practique.

6. Haga un juego

Haga varios escalones con libros y enseñe a su perro a saltar sobre ellos y fuera de ellos. Conviértalo en un juego.

7. Transferencia a la escalera

Ahora comience a trasladar a su perro a la parte inferior de la escalera para transferir su habilidad de bajar escalones a las escaleras.

8. Aumente las escaleras

Suba gradualmente las escaleras de una en una hasta que se sienta cómodo subiendo varias.

El método de la manta y la barrera

1. Coloque una manta en las escaleras

Coloque una manta sobre un pequeño conjunto de escaleras, sólo 2 ó 3, o sobre los 2 ó 3 últimos peldaños de su escalera.

2. Coloque a su perro en la escalera

Levante a su perro y colóquelo en el segundo o tercer escalón, mientras usted se sienta en el escalón de abajo para presentar una barrera de seguridad.

3. Proporcione un refuerzo positivo

Acaricie a su perro y déle una golosina de gran valor. Tranquilice a su perro. Si su perro muestra signos de miedo, tranquilícelo, no le pida que dé un paso, sólo elógielo, cuando esté tranquilo, recójalo y retírelo de la escalera.

4. Estimule el paso

Repítalo varias veces al día. Cuando su perro esté tranquilamente sentado en la segunda escalera sobre la manta con usted delante, baje un escalón y anime a su perro a bajar hacia usted un escalón con una golosina o un juguete favorito.

5. Premie el esfuerzo

Cuando su perro baje una escalera, elógielo y dele su recompensa. Retírelo de la escalera. Si su perro muestra miedo, espere a que se calme y vuelva a intentarlo.

6. Retire la manta

Cuando su perro empiece a sentirse cómodo bajando las escaleras cubiertas con la manta para obtener su recompensa, retire la manta y practique dejando que su perro baje las dos o tres primeras escaleras sin la manta.

7. Añada distancia

Añada gradualmente más escaleras y aléjese más de su perro para que tenga más vista hacia abajo.

8. Premie los pasos múltiples

Premie a su perro por subir varios escalones a la vez.


Deja un comentario