Cómo entrenar a su perro para que venga con distracciones

Tu perro sabe venir. Está seguro de ello. Ha pasado horas trabajando en ello en la casa y en el patio, junto con todos los demás conceptos básicos como «siéntate», «abajo» y «talón». Cada vez que lo llamas, tu perro viene corriendo, esperando una buena golosina o un juguete, pero aceptando con gusto un rasguño en la oreja y un «buen chico». No tiene ninguna preocupación al llevar a su perro al parque canino. Seguramente se comportará bien. Varias horas más tarde, cuando está listo para volver a casa, se siente humillado al descubrir que es usted quien persigue a su perro por todo el parque, llamándolo hasta quedarse ronco. Cualquiera pensaría que su perro no ha oído nunca su nombre Todas esas largas horas de entrenamiento… desperdiciadas.

Tu entrenamiento no se desperdició, y aunque parezca que tu perra lo ha olvidado todo, en realidad no es así. Lo que ocurre es que cuando introducimos distracciones, a nuestros perros les resulta mucho más difícil obedecer. Esto puede deberse a que su perro no ha desarrollado el autocontrol para superar los deseos que le inspiran todas las nuevas distracciones, o puede ser porque su perro no entiende su orden de entrar en este nuevo contexto de un parque para perros, o puede ser porque su perro está poniendo a prueba los límites de su autoridad. Lo más probable es que sea una combinación de las tres cosas.

Definir las tareas

A los perros criados para seguir el olfato o perseguir animales de caza les puede resultar más difícil superar las distracciones y acudir cuando se les llama que a los perros cobradores o de trabajo de uso general. Los perros que rastrean o persiguen han sido criados para ser independientes de su dueño y centrarse en su presa. En el campo, estos perros suelen ser seguidos por su dueño hasta que la presa es cazada o abatida, dependiendo de la raza. Debido a estas predisposiciones, es posible que a estos perros les cueste más acudir cuando se les llama, aunque se esfuercen mucho.

Adiestrar con éxito a su perro para que acuda con distracciones depende de una buena dosis de paciencia. Que su perro se aleje de usted puede ser extremadamente frustrante y se siente como una traición. Sin embargo, no sirve de nada perder los nervios. Su perro no se niega a venir porque no le quiera o no le respete, sino por factores complejos, muchos de ellos ajenos a su voluntad. Identifique el motivo por el que no viene y trabaje gradualmente con ella para conseguirlo, mientras utiliza controles externos como barreras y correas largas para mantener el control de la situación y la seguridad de todos.

Cómo empezar

Entrenar a su perro para que venga con distracciones es similar a entrenarlo para que venga sin distracciones. Necesita tener algo que le motive a venir, como golosinas, un juguete favorito y, por supuesto, sus elogios y afecto entusiastas. Si ya viene de forma fiable sin distracciones, ya sabe lo que motiva a su perro. Aplique estas mismas herramientas al adiestramiento por distracción.

Algunas herramientas adicionales son útiles para enseñar a su perro a venir con distracciones. Un dispositivo para llamar la atención más claro que el nombre de su perro, como un silbato o una bocina, puede resultar útil para evitar las distracciones. Las líneas largas, especialmente una línea de embestida con cierta elasticidad, son extremadamente útiles tanto para tener el control definitivo de su perro como para empujarlo a prestar atención. Una línea elástica es buena porque evita un tirón brusco si su perro se lanza repentinamente contra ella. Esto le protege a usted y a su perro.

Por último, en el caso de los perros que tienen dificultades para dejar de centrarse en otras cosas, la oportunidad de practicar todos los días es clave. Mantenga las sesiones de adiestramiento en 10 ó 15 minutos, haga que las sesiones sean divertidas y termine siempre con una nota positiva y cuando el adiestramiento vaya bien. No espere a que su perro esté harto y se detenga en ese momento. Eso le da a la sesión un aire negativo.

El método Búscame

1. Encuentre un lugar seguro para jugar

Elija un parque para perros o la casa de un amigo que tenga lugares para esconderse y una valla segura de la que pueda salir.

2. Introduzca distracciones

Asegúrese de que haya distracciones interesantes para que su perro se sumerja en ellas. Espere a que su perro se aleje y se interese.

3. Llame a su perro

Llame a su perro utilizando el silbato o la llamada a la que ha sido entrenado para venir. Si acude, recompénsele y deje que se aleje de nuevo. Espere un poco y vuelva a intentarlo. Si sigue viniendo, introduzca más distracciones. Si no viene, pase al siguiente paso.

4. Esconda

Asegúrate de que tu perro no te mira y escóndete. Espere a que salga. Es posible que tarde un poco en venir a buscarte. Si viene a buscar, prémiala con entusiasmo y vuelve con ella a la zona de distracción. Espere un poco y vuelva a practicar. Si no viene después de media hora o más, pasa al siguiente paso.

5. Simule que se va

Llame a su perro. Si se niega a venir, simule que se va. Haga el ademán de cerrar la verja, incluso ponga en marcha su coche. Debería venir corriendo a la valla. En cuanto lo haga, vaya a premiarla con entusiasmo y haga un gran espectáculo de su reencuentro.

6. Practique

Practique una y otra vez en muchos entornos, hasta que su perro aprenda que es su responsabilidad escuchar su llamada y venir, o de lo contrario puede perderle. Con el tiempo, este miedo se desprenderá de todas las distracciones.

El método de la línea larga

1. La seguridad es lo primero

Utilice un arnés de ajuste seguro y cómodo para que su perro no se lastime si se atornilla a la correa del cuello. Lo mejor es que el sedal tenga cierta elasticidad, para protegerle a usted y a su perro de las sacudidas repentinas. Tenga mucho cuidado de que el sedal no se enrede en las patas de su perro ni se enrede en un árbol.

2. Alcance libre

Deje que su perro se aleje de usted, tirando libremente del sedal detrás de él. Sígala discretamente, teniendo cuidado de que el sedal no se enganche en nada.

3. Llame a su perro

Cuando haya cogido un buen trozo de sedal, recoja toda la cuerda sin tirar de ella y llámela. Si viene, recompénsala con entusiasmo. Si no lo hace, pase al siguiente paso.

4. Llame la atención de su perro

Si su perro no viene cuando le llama, dé un tirón rápido y firme de la cuerda mientras le llama de nuevo. El tirón debe ser lo suficientemente fuerte como para sacudirlo y llamar su atención. Si sigue sin venir, llame y tire un poco más fuerte, hasta que empiece a venir hacia usted.

5. Elogie el regreso

Elogie a su perro con entusiasmo cuando regrese a usted. Puede que se muestre tímida, sabiendo que debería haber venido, o que parezca reacia. Independientemente de cómo se muestre, sea entusiasta y llénela de elogios durante todo el camino de vuelta hacia usted y de recompensas cuando llegue.

6. Practica

Sigue practicando en diferentes escenarios. Cuando se sienta seguro, retire la cuerda. La primera vez que su perro no responda, vuelva a ponerle la cuerda. Pronto habrá practicado lo suficiente como para tener el autocontrol de venir sin importar las distracciones.

El método corto y dulce

1. Entrene cuando sea el momento adecuado

Aunque el momento del adiestramiento debe ser siempre una decisión suya, no presione a su perro para que realice una sesión de trabajo cuando sea evidente que no está bien, está aburrido o ya está distraído. Empiece con un paseo divertido y luego póngase a trabajar.

2. Entre en casa

Después del paseo al aire libre, empiece a entrenar dentro, en una habitación pequeña. La zona debe ser tranquila. Trabaje con la orden básica de retirada que su perro ya conoce. El éxito debería ser relativamente fácil, debido a la cercanía. Termine la sesión del día.

3. Muévase por la casa

Trabaje en diferentes zonas de la casa, como una habitación más grande en la que puedan estar presentes otras personas. En combinación con la distracción leve, al llamar a su perro, aléjese más. Dé la orden de retirada que suele utilizar. Cuando su perro venga, recompénselo con un elogio entusiasta y, ocasionalmente, con una golosina. Una vez más, termine la sesión después de unos minutos.

4. Más grande y mejor

Una vez que su perro se haya hecho a la idea, traslade la sesión al patio trasero, donde las distracciones, como las ardillas, los transeúntes y otras, pueden desempeñar un papel importante. Sitúese en el extremo opuesto del patio. Practique como de costumbre con elogios y golosinas, y amplíe la duración de la sesión de adiestramiento.

5. La prueba

Siga practicando. Es posible que su perro llegue a un lugar en el que sólo la llamada o el silbido consigan llamar su atención. La prueba definitiva será ir al parque para perros, a la playa o a cualquier lugar en el que haya grandes distracciones. Tenga a mano golosinas para cuando su superobediente perro acuda a su llamada.


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