¿Por qué es difícil entrenar a los beagles?

Eres un experto adiestrador aficionado y has mandado a una casa de diferentes razas de perros a seguir tus instrucciones. Sin embargo, empiezas a entrenar a tu nuevo compañero, Snoopy (un Beagle), y está resultando un poco difícil. No siempre escucha tus órdenes y te ignora si le llamas. Has probado a elogiarlo, darle golosinas, adiestrarlo con sonidos, e incluso te has puesto de rodillas y le has rogado que escuche tus órdenes. El Beagle es una raza independiente, pero eso no significa que no se pueda entrenar. Simplemente requiere un poco más de esfuerzo que otros perros. Criado como sabueso de caza, el Beagle sigue su olfato y hace lo suyo, por lo que es más difícil de adiestrar que otras razas. Pero no es imposible.

La raíz del comportamiento

El Beagle es un sabueso de caza y fue criado para rastrear la caza utilizando su nariz. Como sabueso de olor, busca una caza pequeña, como un conejo. Su instinto le dice que siga su nariz, no sus órdenes. Estos perros pequeños son alegres, juguetones y activos, pero requieren mucho ejercicio. La actividad y la estimulación mental ayudarán a este perro inteligente a estar satisfecho con su rutina diaria. El Beagle es sociable e interactúa bien con los humanos y otros animales, e incluso puede adoptar a cualquier persona nueva que le guste como su nuevo mejor amigo. Los Beagles necesitan más ejercicio del que la mayoría de la gente prevé. Lo ideal es que disponga de un patio vallado y de paseos regulares. Como es un perro que sigue su olfato, necesita poder deambular por su cuenta. Los beagles también tienden a tener un oído selectivo cuando están en una misión y pueden no regresar, por lo que una valla evitará que se aleje demasiado. Pero cuidado, también tienen tendencia a cavar agujeros para explorar el otro lado de la valla.

La estimulación es la clave para evitar que su perro se contagie de la sed de vagabundeo. Si está aburrido, cavará o aullará. Sin este ejercicio, su Beagle podría intentar aguantar el adiestramiento, pero en realidad lo que quiere es estar fuera persiguiendo algo o corriendo. Su mente está en otra parte, lo que hace difícil que se concentre y le escuche. Además, al ser un perro acostumbrado a seguir su nariz, confía en su instinto y ha sido recompensado por sus excelentes habilidades de caza. Pedirle que se siente a la orden no le sirve de mucho. El espíritu independiente del Beagle hace que sea un reto entrenarlo porque a menudo preguntará: «¿Qué consigo con esto?» A diferencia de otros perros como los labradores, los Beagles no están interesados en complacer a sus humanos y no competirán por su atención o afecto si esto requiere algo que él no quiere hacer.

Fomentar el comportamiento

Su independiente pero adorable Beagle debe ser entrenado, de lo contrario, tendrá accidentes en la casa, agujeros en su patio, y un perro que lleva la correa. Al igual que con todos los perros de su casa, usted es el líder de la manada y está al mando. El adiestramiento de su Beagle requerirá un esfuerzo. Una de las primeras cosas que debe hacer es conseguir que su Beagle tenga una rutina de ejercicio y de juego. Considere la posibilidad de utilizar juguetes resistentes al agua y fáciles de lavar para su uso en el exterior. Otros buenos juguetes serían los interactivos o los juegos que estimulen su mente, como esconder golosinas y juguetes por toda la casa para que los encuentre. También puedes jugar con él al frisbee o a la pelota. Llévale a dar largos paseos de al menos 20-40 minutos. Si se asegura de que tiene esta rutina, su Beagle puede estar seguro de que el tiempo de juego llegará. Al entrenar, su energía no se centrará en otra cosa, como esa ardilla que ve por el rabillo del ojo.

Los Beagles responden bien a las golosinas, pero esto es un poco resbaladizo. Su respuesta a la comida es sólo temporal y no siempre recuerdan la habilidad una vez demostrada. Además, muchos propietarios utilizan la comida para el adiestramiento y el Beagle adquiere sobrepeso. Para mantener la figura de su Beagle, puede probar con los elogios, que también son eficaces. Utiliza elogios verbales como «¡Buen chico!» o frotaciones en el vientre. Cuando estés entrenando a tu Beagle, mantén la constancia. Sólo lo confundirás si no haces valer tus órdenes cada vez que las digas. Además, el adiestramiento debe ser constante, no sólo durante el tiempo de entrenamiento. Enséñele a escuchar cuando realice actividades habituales como alimentarse, pasear o saludar a la gente. Entrenar a su Beagle para que venga puede ser una de las órdenes más difíciles, pero es probablemente la más útil.

Otras soluciones y consideraciones

Si tiene dificultades para adiestrar a su Beagle, no se rinda. Considere la posibilidad de llevarlo a un adiestrador. El adiestrador puede darle consejos para su amigo de cuatro patas, evaluar su rutina actual y animarle a añadir o cambiar algo. Un Beagle puede ser adiestrado, pero incluso para el mejor adiestrador aficionado, puede resultar difícil. Aunque los Beagles son perros más pequeños, se adaptan bien a los apartamentos, pero lo ideal es un lugar con acceso a un patio trasero vallado. En un apartamento, es posible que tenga que sacar a su perro a pasear varias veces al día sólo para darle el ejercicio mínimo que necesita. Además, los beagles que se aburren y no están entrenados tienden a ladrar o aullar, lo que podría molestar a los vecinos.

Conclusión

No renuncie a entrenar a su Beagle por muy difícil que sea para ambos. Tenga paciencia y trabajen juntos. Asegúrese también de que hace suficiente ejercicio. Si no consigue que le haga caso, acuda a un adiestrador. Y recuerda tener cuidado con el número de golosinas que le das. No querrás que se convierta en un Beagle redondo, ¿verdad?


Deja un comentario