¿Por qué ladran tanto los esquimales americanos?

Te enamoraste de esta adorable bola de pelusa blanca llamada cariñosamente esquimal americano (también conocido como «el esquimal») y te lo llevaste a casa. Este pequeño perro te derritió el corazón al instante y sabes que seréis los mejores amigos. Tienes la correa y el arnés a juego y juguetes de todo tipo y estáis destinados a la amistad. Sin embargo, has notado que tu Eskie es un poco más hablador que tú. De hecho, es mucho más hablador que tú. Parece ladrar todo el tiempo y le encanta el sonido de su propia voz. Como buen amigo, le escuchas, pero en algún momento tiene que callarse para que puedas escucharte a ti mismo. Te preguntas si eso sucederá alguna vez.

La raíz del comportamiento

La raza Eskie es originaria de Alemania y es un perro de compañía no deportivo. Estos perros son inteligentes y necesitan entretenerse y estimularse. Si no lo están, pueden buscarse problemas o iniciar un musical unipersonal para que todo el mundo lo escuche. El encantador Eskie tiene una predisposición genética a ladrar. El Eskie tiende a ser muy protector de su manada y ladrará ante un intruso. Como no está vagando por las colinas de Alemania con grupos de perros y ha establecido su hogar en tu casa, ahora eres su manada y él es tu atento perro guardián. Se apresura a dar la alarma si ve acercarse a un extraño, lo que tiende a convertirlo en un perro algo bullicioso. El oído del Eskie es excelente, por lo que probablemente oiga los sonidos de posibles depredadores antes que usted, y puede confiar en que le alertará. Sin embargo, para la cantidad de ruido que hace este perro, no es tan agresivo como muchos piensan. Su ladrido suele ser peor que su mordida y no debe esperar que el Eskie se vuelva agresivo a menos que alguien lo haya entrenado para ello.

En cuanto a su amistad, el Eskie crea fuertes vínculos con sus amigos de dos patas y no le gusta que la gente discuta delante de él. Su fuerte vínculo con usted lo hace leal y protector de usted y de su hogar, lo que se traduce en muchos ladridos. El Eskie no sólo ladra, sino que en ocasiones aúlla y murmura. El Eskie puede tener dificultades para llevarse bien con los extraños, por lo que puede hacer algo de ruido extra cuando le presentas a un amigo. Su preocupación por usted, combinada con su falta de familiaridad con un extraño, hace que le resulte difícil relajarse cuando conoce a alguien nuevo. Este perro, bastante ruidoso, suele ser alegre y juguetón, pero necesita tiempo suficiente a lo largo del día para divertirse e interactuar con otras personas, ya sea usted, su amigo humano u otro canino. Un Eskie que se queda solo durante demasiado tiempo tiende a ser no sólo destructivo, sino también ruidoso.

Fomentar el comportamiento

Un perro guardián puede ser una gran cosa, especialmente si usted vive solo. Puede estar seguro de que un Eskie ladrará a los extraños y le alertará de cualquier intruso, lo que esencialmente le proporciona un sistema de alarma que sólo le costará unos dos cuencos de croquetas al día. Pero, como todo, el exceso de algo bueno no siempre es bueno. Por ejemplo, si vive en un apartamento o cerca de vecinos, éstos podrían quejarse de que su perro peludo hace demasiado ruido con demasiada frecuencia. No se benefician de su protección, así que es menos probable que vean el lado positivo de tener a este perro guardián alerta a una distancia auditiva de su casa. Con muchos perros, se corre el riesgo de molestar a los vecinos con sus ladridos, pero con un Eskie no entrenado, ese riesgo puede ser mucho mayor. Su Eskie le protegerá, pero si no está entrenado, puede ladrar mucho más de lo que usted desea. Con su oído estelar y su voluntad de vigilar y alertarle, podría acabar ladrando ante cualquier sonido. Su parloteo podría dificultar las conversaciones, ver la televisión o conseguir algo de paz y tranquilidad incluso en su propia casa.

Otras soluciones y consideraciones

Si quieres a tu amigo peludo, lo mejor es entrenarlo cuando es joven. Estos pequeños cachorros pueden ser adiestrados pronto. Pueden empezar a aprender comportamientos positivos a las ocho semanas. El Eskie está genéticamente predispuesto a ladrar, por lo que el adiestramiento requiere un gran esfuerzo por parte de ambos. Es poco probable que pueda dejar de ladrar del todo, pero puede trabajar para que deje de ladrar a la orden. Esto requiere tiempo, entre dos y ocho semanas, y constancia. Estos perros inteligentes pueden aprender muchos trucos, pero dominar su instinto de ladrar es difícil. Si no está seguro de hacerlo bien, llévelo a un adiestrador.

Conclusión

Si a veces se siente solo y necesita alguien con quien charlar, el Eskie puede ser el perro adecuado para usted. Su inteligencia, amabilidad y tendencias de perro guardián lo convierten en un gran amigo. Sólo recuerde que está transmitiendo su conversación a todos los que están al alcance de su oído. Si no quiere que su Eskie comparta su conversación con los vecinos, considere la posibilidad de recurrir a un adiestrador para que enseñe a su hablador cachorro la orden de «dejar de ladrar».


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